Navegación guiada

Texto libre

  • Elemento 1
  • Elemento 2
  • Google

Personas en línea

En estos momentos hay 1 personas visitando "Aullidos solitarios"

RSS

Me cansé

Enviado por Lehbyos el julio 23, 2008 a las 22:27
Lehbyos

La sangre caliente y espesa brota de mis heridas aún abiertas, heridas que me hicieron perder la conciencia y me dejaron destrozado en el suelo. Pensé que alguno de aquellos que cuidé cuando estaban mal vendrían, pensé que alguno de aquellos para los cuales casé cuando no podían levantarse me daría un poco de comida, pero no fue así: muchas de mis llagas, ahora infectadas, no pueden ser recuperadas con un simple lamido, pero las que se pueden recuperar las estoy lamiendo yo mismo, con el deseo de recuperarme aunque sea un poco para poder casar y alimentarme de nuevo.

Ya estoy de pie, y ahora que me ves con la frente en alto vuelves a que yo lama tus heridas. ¡Que patético animal eres! ¿Donde está esa independencia y autovalencia que gritas a los cuatro vientos, y que es tu orgullo? No eres más que un ser pusilánime, ínfimo, inconsecuente, metiroso. Pretendes ser un animal fuerte, dueño de todas las estepas y junglas, pero no eres más que un cachorro que aún depende de sus mayores para sobrevivir. ¿Cuándo has hecho algo por sobrevivir, aparte de gemir clamando auxilio y compasión?

Me cansé, se acabó la joda. Ya tengo suficiente con mis propias heridas y mis pulgas, para andar preocupándome de otros que -en los momentos más necesarios- nunca están. Me cansé de ayudarte, me cansé de tus pobres y cada vez menos concretos intentos de ayudarme. Me cansé de ser yo el que de, el que entregue, el que se postergue.

 

Ya no te sirvo, así que haz lo de siempre: aléjate de mí.


Es cierto ese cansacio, pero ...

Enviado por el 23/07/2008 a las 23:36
Macarena Del Pilar Ferrer Catalán

Es cierto ese cansacio, pero es cierto también, que aunque es necesario saber a quién mantener, a quién alejar, el cansacio puede silenciosamente envenarnos si no lo combatimos. Ojalá no te coma el cansancio, y te comas tú la vida, que es mejor. Y que aunque duela y canse, sigas, y no te detengas, y no bajes los ojos y lo intentes, aunque sea para seguir cayendo.

Besos


En el límite

Enviado por el 23/07/2008 a las 23:42
Lehbyos

Saludos!

Últimamente he reflexionado al respecto, y creo que estoy en el límite de ser comido. Lo que si te puedo asegurar, es que estoy bastante envenedado con el cansancio... y es que cuando lo has llevado por años, no puede ser de otra forma, creo yo.

Mis respetos, y gracias por tomarse la molestia de leerme.


De quién estamos hablando?

Enviado por congonga el 24/07/2008 a las 0:46

Tendría más efecto si dijeras más concretamente quienes son aquellas sanguijuelas que te quieren desangrar.


Pros y contras

Enviado por el 24/07/2008 a las 2:45
Lehbyos

Saludos!

Si, tal vez pierda efectividad... pero pierde retórica.

Además... podría perfectamente estar hablando de mi mismo, ¿no crees? Y perdería estilo si me nombrara explícitamente. Así, la ambigüedad que hasta ahora tiene el escrito permite al lector (sobre todo al que me conoce, como tú) determinar si hablo de mí o de mi entorno, o si algunos pasajes son para mí, y otros para el entorno.

Casi siempre escribo como una crítica... y no me gusta mucho criticar al resto.

Un abrazo, y gracias por leerme.







Suscribirse a los comentarios de este artículo en RSS